Albóndigas de sardinas y avena en tomate casero con calabacín

Albóndigas de sardinas y avena en tomate casero con calabacín

Introducción

Estas albóndigas de sardinas y avena son una forma sencilla y diferente de comer pescado azul sin complicarse. Quedan jugosas, se hornean en vez de freírse y se terminan en una salsa de tomate casera con calabacín que pide pan, pero del bueno. Es una receta mediterránea, económica y perfecta para una comida completa si la acompañas con arroz integral, patata cocida o una ensalada verde.

Por qué funciona esta receta

  • Las sardinas aportan proteína y grasas de calidad en un formato práctico y sabroso.
  • La avena ayuda a ligar la masa sin necesidad de usar pan blanco rallado.
  • El tomate casero y el calabacín suman jugosidad, sabor y verduras al plato.
  • Al hornear las albóndigas se reduce la cantidad de aceite sin perder textura.
  • Es una receta fácil de preparar con conservas y básicos de despensa.

Ingredientes

  • 3 latas de sardinas al natural o en aceite de oliva, bien escurridas
  • 1 huevo campero
  • 45 g de copos de avena finos
  • 1 diente de ajo picado
  • 2 cucharadas de perejil fresco picado
  • 1 cucharadita de ralladura de limón
  • 400 g de tomate triturado natural
  • 1 calabacín mediano en dados pequeños
  • 1/2 cebolla picada
  • 2 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
  • 1 cucharadita de orégano seco
  • Sal y pimienta negra al gusto

Preparación

  1. Precalienta el horno a 200 ºC y forra una bandeja con papel vegetal.
  2. Desmiga las sardinas en un bol, retirando espinas grandes si las hubiera, y mézclalas con el huevo, la avena, el ajo, el perejil, la ralladura de limón, sal y pimienta.
  3. Deja reposar la mezcla 10 minutos para que la avena absorba humedad y sea más fácil formar las albóndigas.
  4. Forma albóndigas pequeñas con las manos ligeramente humedecidas y colócalas en la bandeja.
  5. Hornea durante 12-15 minutos, hasta que estén firmes y ligeramente doradas por fuera.
  6. Mientras tanto, calienta el aceite en una sartén amplia y pocha la cebolla 5 minutos a fuego medio.
  7. Añade el calabacín, saltea 4 minutos e incorpora el tomate triturado, el orégano, sal y pimienta. Cocina 10 minutos a fuego suave.
  8. Pasa las albóndigas a la salsa y cocina 3-4 minutos más para que se impregnen sin deshacerse. Sirve caliente.

Consejos y variaciones

  • Si usas sardinas en aceite de oliva, escúrrelas bien y aprovecha una cucharadita de ese aceite para la salsa.
  • Para una versión sin gluten, utiliza copos de avena certificados sin gluten.
  • Puedes sustituir el calabacín por berenjena, pimiento rojo o champiñones picados.
  • Quedan muy bien con arroz integral, cuscús integral o una guarnición de verduras asadas.
  • No remuevas demasiado las albóndigas dentro de la salsa para que mantengan la forma.

Preguntas frecuentes

¿Puedo hacer las albóndigas con sardinas frescas?

Sí, usa sardinas limpias, sin espina central y muy picadas. Cocínalas igual, vigilando que queden bien hechas.

¿Se pueden congelar?

Sí, mejor ya horneadas y sin salsa. Después solo tendrás que calentarlas dentro del tomate casero.

¿Qué puedo usar si no tengo avena?

Puedes usar pan integral rallado, harina de garbanzo o almendra molida, ajustando la cantidad hasta que la masa sea manejable.

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